Cómo calcular el carbón para el asado en una Parrillas rodantes zona oeste

La parrillas rodantes y La cantidad de carbón que necesitás para un asado depende de cuánta comida querés asar. Se calcula que necesitás 1 kilo de carbón por cada kilo de carne (ésto incluye la carne, chorizos, morcilla, achuras y demás). Con este simple cálculo podrás asar sin riesgo de quedarte con poco fuego, pero recordá que también influye la cantidad de viento, porque si está ventoso las brasas se consumen más rápido. Parrillas rodantes zona oeste. Un buen elemento para el momento del encendedido es el brasero, que hace este proceso mucho más fácil. El mercado ofrece distintos tipos de braseros para parrilla, asadores, parrillas y chulengos con o sin tapa, de diferentes medidas y calidad, y fijas o transportables con rueditas. Podés elegir la opción que más se adecue a tu espacio o tu gusto.

Cómo prender carbón: otra variante

Una forma distinta para prender el carbón para el asado es colocarlo arriba de la parrilla en la que luego irá la carne. Tenés que poner bollos de papel debajo de la parrilla, junto con los pedacitos chiquitos de carbón que suelen estar abajo de todo en la bolsa. Prendé los papeles y, cuando el carbón ya esté todo encendido, agarrá la parrilla de las asas con mucho cuidado de no quemarte (usá guantes para horno o trapos secos), girala y volcá el carbón encendido en la base. Limpiá los residuos de carbón de la parrilla y, cuando las brasas estén entre rojas y blancas, poné la carne a asar.

Leñas duras

Quebracho: es de fácil encendido y buen rendimiento calórico. No genera chispas, no da mucho humo ni tampoco mal olor, y se quema lentamente. Ideal para hacer asados. Algarrobo, arce, fresno, olivo, olmo y roble: todas tienen características similares al quebracho.

Cómo limpiar una parrilla portátil

Si vivís en un departamento y tenés la suerte de contar con un balcón, podés aprovechar para colocar una parrillita portátil. Existen distintos modelos con tamaño reducido que funcionan a gas o a leña.
La portabilidad hace que estas estructuras resulten muy prácticas y versátiles. No olvides que, por chicas que sean, eso no afecta en nada el sabor del asado. Para limpiarla, lo recomendable es que saques la parte que se desmonta y la remojes unos minutos en agua caliente con jabón. Luego tenés que refregarla con un cepillo o esponja con detergente. Para terminar, podés repasar con el cepillo o una piedra pómez para sacar la suciedad más rebelde y luego enjuagarla nuevamente con agua con detergente.

Por otro lado, tenés que limpiar el interior de la parrilla. Primero quitá las cenizas y los carbones viejos. Si la suciedad está floja, tomá una piedra pómez o un cepillo y pasalo suave pero firmemente, asegurándote de remover toda la suciedad rebelde. Para terminar, pasá un trapo humedecido por el exterior de la parrilla y, si ves que algo quedó pegado en la superficie, sacalo con un poco de agua tibia mezclada con bicarbonato de sodio. La Parrillas portátil con tapa: con ruedas, asador al costado y tapa. Algunas vienen con mueble debajo para guardar el carbon o la leña.

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